Durante la Baja Edad Media se produjeron transformaciones significativas y transcendentes en las estructuras económicas, sociales y políticas de Europa, una Europa en la que la mayor parte de la población vivía y trabajaba en pequeños enclaves de marcado carácter rural. El observatorio privilegiado que representa la villa aragonesa de Sos en los siglos XIV y XV permite realizar un análisis de algunos de estos cambios y apreciar cómo, tras la debacle poblacional y económica que supuso el azote de pestes y guerras en la segunda mitad del siglo XIV, se asistió a una recuperación en las últimas décadas del XV. Paralelamente acaecieron importantes novedades en la sociedad de la villa, en la que terminó por desaparecer la comunidad judía y en la que se incrementaron las diferencias políticas, económicas y sociales entre el grueso de la población y una elite que aprovechó las oportunidades que le brindó una economía en recuperación durante el siglo XV. |