De los más de 9.000 españoles que fueron deportados a los campos de concentración nazis sobrevivieron poco más de 3.000. De ellos, solo un puñado tuvo la oportunidad y el valor para publicar sus memorias. Ninguno, hasta ahora, lo había hecho tras sobrevivir a Gusen, el «Matadero de Mauthausen», el recinto en el que perecieron 4.000 de los 5.500 españoles quefallecieron en todos los campos de concentración nazis. Enrique Calcerrada Guijarro fue testigo y víctima de las durísimascondiciones de vida que sufrieron miles de compatriotasespañoles. Lo vivió, lo sufrió y, muchos años después, tuvo elacierto de contarlo con una precisión y una sensibilidadadmirables |