Hay poetas que prefieren escribir a publicar; no es que yo haya despreciado lo segundo, pero siempre me he centrado en lo primero, en lo que es primordial sin duda, al menos para mí. Eso ha hecho que, a pesar de que mi primer libro de poemas (tras un cuaderno previo) se titula Farewell to Poesy, y que creyera que me despedía ya de la escritura, verso a verso, poema a poema y libro a libro, me encuentre hoy con una gran cantidad de material inédito. En el arco temporal que cubren estos años del epígrafe (1982-1998) escribí varios libros que sí han visto la luz. Pero se fueron quedando atrás estos otros, y aún más, los que dan testimonio de mi aprendizaje, que algún día quizá incluya en una hipotética edición de mi poesía reunida. Junto, aquí, pues seis libros de los que solo se conocen algunos poemas sueltos. Sus versos tienen una media de edad de veinticinco años. Constituyen no tanto un sexteto, porque no son un ciclo cerrado, como sí un sextante, el instrumento astronómico con el que empecé a guiarme, a tientas pero sabiendo que obedecía un rumbo, por la navegación que me ha llevado hasta aquí. Se agrupan en orden cronológico. No he corregido nada para la ocasión, más allá de las enmiendas y escasas modificaciones que haya podido realizar a lo largo del tiempo. |