Los años veinte y treinta, los que anteceden a la Segunda Guerra Mundial, fueron años de grandes biografías literarias, género este que llega a su madurez y se pone, como quien dice, de moda en ese momento gracias a Stefan Zweig, Lytton Strachey, Emil Ludwig, André Maurois, Essad Bey y algunos otros. En España destacan como biógrafos, sobre todo, los escritores Benjamín Jarnés y Manuel Chaves Nogales. Pero también hay entre nosotros una «pequeña joya» relativamente tardía: "Recuerdos de Fernando Villalón", poeta de Andalucía la Baja y ganadero de toros bravos. Apuntes para la historia de una familia (1940), de Manuel Halcón, obra que ha ido siendo fervorosamente leída por lectores de varias generaciones a lo largo de más de medio siglo |