Si Carmen de Burgos hubiese escrito sus memorias, seguramente nos habría regalado una novela excepcional. Alrededor de su figura podrían haber confluido los personajes más relevantes de su época y las más distintas geografías, recorridas y vividas con curiosidad y apasionamiento. En esas imaginarias memorias se levantaría majestuosa la silueta de una mujer que luchó con denuedo para remontarse sobre sus circunstancias personales, algunas ciertamente dramáticas, y se enfrentó a las limitaciones de género que la condicionaban como mujer. A falta de esa autobiografía, las entrevistas periodísticas que integran Palabra de Colombine le permitirán al lector adentrarse en los distintos recovecos vitales y profesionales de la escritora y periodista almeriense, posiblemente para contagiarse, como les ocurría a quienes le solicitaban una interviú, de esa magia cordial e inteligente que transmitía Carmen de Burgos al ser interrogada, mientras buscaba su lugar en el mundo o desvelaba sus rebeldías y sus sueños. |