Augusto Pérez, soñador incierto, «paseante de la vida», es una figura envuelta en la niebla de la inconsciencia, en el sueño de dormir. Augusto Pérez, cuya débil personalidad deambula entre el sueño y la niebla, sólo tiene un pesar: la soledad; una soledad que espera desaparezca al conocer a Eugenia, bella pianista de la que se enamora. El amor, el dolor y la desilusión lo irán despertando a la vida, y trazarán un itinerario que culmina en el célebre encuentro con el autor, en donde Unamuno, incorporándose en el texto como un personaje más, transgrede las leyes de consistencia narrativa. |