El diario personal, durante siglos casi inexistente en el ámbito de la lengua española, es hoy uno de sus géneros más característicos y para buena parte de la crítica el que más se adecúa a las necesidades expresivas de nuestra época. En el amplio repertorio de José Luis García Martín juega un papel estelar desde los lejanos tiempos de la revista Jugar con fuego. Y es que el formato del diario encaja a la perfección con su carácter y costumbres. Por voluntad y por destino, suele moverse García Martín entre las rutinas sedentarias (tertulias, clases, cafés) y un vertiginoso activismo itinerante que le trae de acá para allá (Avilés, Venecia, Aldeanueva del Camino, Nápoles, Nueva York, Ginebra,...), siempre recién regresado de algún viaje. |