El estudio del alma tenía para Aristóteles un lugar central respecto de otros objetos de conocimiento humano ya que daba cuenta del conjunto del saber y de la naturaleza. La transformación del psicoanálisis propone un recorrido por el estudio del alma —considerada como psiquismo—, sus relaciones con el cuerpo, los afectos, el lenguaje y la acción que nos constituyen como sujetos. El alma es parte de un cuerpo, que es energía originada en el Big Bang, y es precisamente esta energía la que a través de un largo camino produce el psiquismo. La pregunta por el devenir de los sujetos, inmersos en una cultura en crisis, conduce a E. César Merea a considerar los problemas actuales del psicoanálisis como un saber y como práctica. |