La denominación nivola ha propiciado que, desde su publicación, Niebla quedase expuesta a malinterpretaciones varias e incluso se la motejase de rareza, exclusivamente unamuniana, en el panorama de la literatura española contemporánea. Antes al contrario, Unamuno conjugó en ella, con precisión calculada e intención palmaria, todas las características definitorias de la novela modernista europea. Partiendo de su entronque con el Quijote, el presente estudio pone de relieve y en perspectiva los rasgos modernistas de Niebla: la parodia de la novela realista y del positivismo, la construcción ontológica de la identidad, la metaficción y la conciencia literaria, el propósito de innovación artística, además de la interiorización narrativa (mediante monólogos interiores, flujos de conciencia y estados oníricos). El conjunto de estos atributos articulan una obra que, además de gozar de la consideración de ser la novela española más importante del siglo XX, merece tenerse como cifra y cenit de la novela modernista en nuestro idioma. |