Soledad ha decidido vengarse de su último amante, que acaba de abandonarla. A través de una página web de contactos contrata a un hombre al que hacer pasar por su pareja en una noche de ópera: Adam, un atractivo ruso casi treinta años más joven que ella, con el que empezará una relación apasionada y quizás peligrosa, mientras prepara una exposición para la Biblioteca Nacional dedicada a escritores malditos, cuyas vidas son testimonio de la rabia y la gloria de la pasión, de la herida del tiempo y del miedo al fracaso. Porque de eso habla esta novela: de la vida entendida como un lance fugaz en el que devorar y ser devorada |