La lectura de Jardín cerrado (Primera nostalgia) de Beatriz Saavedra Gastélum es algo así como entrar a un sitio misterioso e indefinido donde dialogan una guerra de miradas, voces húmedas, sueños y olvido, lluvia, música y silencio, todo flotando en medio de la presencia de lo ausente. Los versos se manifiestan a través de razonamientos sobre la soledad vivida en un espacio donde converge la no existencia del resto del mundo o, como lo llamó la autora, un Jardín cerrado. El libro es un viaje profundo con la palabra, una historia cargada de erotismo vivido y conceptual que teje un sinnúmero de percepciones, significaciones, sensaciones, pensamientos, análisis, juicios, vivencias, vislumbres, sospechas… |