Este proyecto representa un contexto visual que relaciona el binomio tatuado-tatuaje, donde lo más importante no es el tatuaje o el personaje sino el mundo que lo rodea. En cada fotografía trato de encontrar algunas claves de la idea original que los motivó a fijar permanentemente en la piel un dibujo, un texto, un diseño o lo que sea. Es decir, que las fotografías cuenten historias sobre los tatuados y el tatuaje que portan. Pero honestamente mi trabajo no parte de una idea de estudio sistematizado o antropológico, sino más bien es un juego que comparto con mis modelos, los invito a que me expliquen visualmente por qué se tatuaron, por qué escogieron determinadas imágenes o cuáles son sus motivos. Aunque esporádicamente sí tomo fotografías de tatuados que casualmente me encuentro en la calle, las imágenes que prefiero son las que voy construyendo a partir de una plática-entrevista previa, para crearle un escenario particular a cada personaje. |