¿Dónde vivían los primeros barceloneses? ¿De dónde sacaban el agua y la comida? ¿Nuestros condes tenían grandes palacios? ¿Y dónde están ahora, estos palacios? ¿Cómo se vivía en la edad mediana? ¿Debía de oler muy mal, verdad? ¿Hasta cuando tuvo murallas, la ciudad? ¿Se cerraban las puertas, por la noche? ¿Y si te quedabas fuera? ¿Qué había en el Ensanche, antes de Pla Cerdà? Hay muchas preguntas por hacer y, sin duda, la ciudad nos ofrece muchas respuestas... sólo hay que saber mirar y aprender a preguntar. |