Año 1954. Abraham lo esperan en su casa. Enrique Medina, un reconocido bandolero que fue su compañero de primaria, ha decidido llevárselo a la fuerza para el monte. La guerra era la misma que había años antes y que habrá años después.
Mientras Abraham y su amigo Saúl aguardan –a veces impacientes, a veces estoicos-el final de una marcha que parece infinita, en la ciudad, Susana, esposa de Abraham, cuentan las historias que componen la otra cara de la moneda: la de más de cincuenta años de una vida familiar que nunca ha estado del todo ajena al conflicto.
En el monte, víctimas y victimarios entretejen sus vidas y descubren que los enemigos se convierten en cómplices cuando se comparte la misma miseria. |